Cada personaje viene de un lugar real, un coquí de Puerto Rico, una pingüina del extremo sur. Por eso el mapa de la portada está dibujado con coordenadas reales y no a ojo. Y cada uno tiene un cuento que pasa donde vive tu hijo: el parque, la cocina, un cumpleaños. Un personaje, un lugar, una lección, de las que un papá o una mamá quiere enseñar.
Las láminas se hacen igual: primero el personaje, y después la haces tuya. Un nombre, la tipografía, el color del fondo — todo queda listo antes de entrar a la imprenta, en papel mate de archivo (fine art) a 300 DPI, enviada plana y sin marco en la forma que elegiste.
Llegan personajes nuevos según se van escribiendo sus cuentos. Gracias por apoyar a un estudio pequeño — significa muchísimo.












