Dónde vive Ale
El mar abierto — nada de tierra, solo agua y arrecife.

Ale se pone del color que quiera, y eso es lo único que todos le piden. Lo que nadie le pide es lo demás: ocho brazos que piensan cada uno por su cuenta, y una cabeza que resuelve lo que los demás no se pararon a pensar.
El mar abierto — nada de tierra, solo agua y arrecife.
Los rompecabezas. Esconderse. Pasar por huecos que parecen chiquititos.
Decir lo que ya pensó, sin esperar a que se lo pidan.
“Espérense. Déjenme pensar.”
El cuento de Ale entrega el valor de no dejarte llevar por las apariencias, porque lo mejor de una persona casi nunca es lo primero que se ve. Algo muy importante para un niño al que todos celebran por una sola cosa, y todos los que se quedan con esa sola cosa.
Espérense. Déjenme pensar.

¡Miren! Del color de tu lazo.

Ponerse del color del piso no encuentra a nadie.

Si todos gritan, él se esconde más.

Yo también me escondería.

Desde una lámina hasta diez. Llena un rincón del cuarto, o la pared entera.
¡El regalo perfecto de último minuto!

Toca cualquier lámina para cambiar el personaje, el color del fondo o ponerle un nombre.
Este mes$5 menosPor cada láminaal recoger 3 o más el mismo día en WalgreensTermina el 30 de septiembre
¿Cómo la quieres?Escoge un color y cuántas piezas. Después la foto se rompe.
Arrastra las piezas — o toca una y después toca su lugar.
Personajes pequeños, sentimientos grandes









